El pasado sábado, el Ministerio de Defensa de Rumanía tomó una decisión crucial. Anunció la detonación controlada de un dron explosivo ruso que había caído en su territorio, específicamente en la frontera con Moldavia. Imagina la escena: los restos del aparato fueron hallados a tan solo 500 metros del límite moldavo, en una zona abierta cerca del cruce fronterizo de Giurgiulesti. No es algo que veas todos los días.
La respuesta adecuada ante el peligro
En un comunicado compartido en Facebook, el Ministerio confirmó que estos fragmentos pertenecían a un avión no tripulado ruso. Los expertos se pusieron manos a la obra y, tras realizar un análisis preliminar, encontraron una carga de combate activa. Así que decidieron llevar a cabo la detonación ‘in situ’ para eliminar cualquier riesgo para los habitantes de la zona.
No podemos olvidar lo importante que es mantenernos seguros en situaciones como esta. Por eso, el Ministerio hizo un llamado a los ciudadanos: “Respeten las recomendaciones de las autoridades y manténganse alejados de las áreas aisladas hasta que finalice el proceso de seguridad”. En momentos como este, es fundamental actuar con precaución y seguir las indicaciones adecuadas. La seguridad siempre debe ser nuestra prioridad.