MADRID, 28 de febrero. Este viernes amaneció con la trágica noticia de que al menos un palestino ha perdido la vida en un ataque aéreo del Ejército de Israel en la ciudad de Rafá, ubicada en el sur de la Franja de Gaza. Lo más desconcertante es que esto ocurre a pesar del alto el fuego que se había acordado entre el Gobierno israelí y Hamás desde el pasado 19 de enero.
La víctima, identificada por medios locales como Raad Nidal al Amuasi, se suma a una larga lista de tragedias que parecen no tener fin. Aún no se conocen muchos detalles sobre lo sucedido, y el Ejército israelí guarda silencio, como suele ser habitual. Pero eso no es todo; además, dos pescadores palestinos resultaron heridos por disparos provenientes de buques israelíes mientras intentaban ganarse la vida frente a las costas gazatíes. Esta información fue confirmada por la agencia palestina WAFA.
Una cifra desgarradora
Las autoridades en Gaza, bajo control de Hamás, han calculado que más de 48.350 palestinos han muerto desde que comenzó esta ofensiva militar tras los ataques del 7 de octubre de 2023. Aquellos días oscuros dejaron a su paso alrededor de 1.200 muertos y cerca de 250 secuestrados. La situación es insostenible y sigue generando un profundo dolor y desesperación en una comunidad ya marcada por el sufrimiento.