En medio de un escenario internacional donde parece que todos miran hacia la misma dirección, Ucrania lanza un grito de alarma. El ministro de Exteriores, Andri Sibiga, ha dejado claro que no solo se trata de mover tropas por tierra; “los cielos y el mar son igual o más importantes”, afirma con vehemencia. Y es que, en sus palabras compartidas a través de la red social X, resuena una preocupación profunda: “La tierra, el cielo y el mar deben estar en el foco”.
La realidad geopolítica se complica
A medida que se intensifica la discusión sobre un posible despliegue militar extranjero en su territorio, las voces desde Moscú han sido contundentes: no aceptarán tropas europeas en Ucrania. Mientras tanto, líderes occidentales como Emmanuel Macron y Keir Starmer lanzan propuestas al aire, pero ¿será suficiente? La situación se vuelve cada vez más tensa.
Por otro lado, las Fuerzas Armadas de Ucrania no se quedan quietas. En Donetsk están dando batalla y anunciando avances cerca de Pokrovsk. La lucha sigue su curso en un contexto marcado por la incertidumbre. Este es un llamado a la acción global; ellos necesitan apoyo no solo en tierra firme sino también desde los cielos y mares. Es hora de escuchar ese clamor.