En una jornada que puede marcar un antes y un después, un organismo relacionado con Hamás ha hecho saltar las alarmas al anunciar que Israel ha liberado a más de 640 prisioneros palestinos. Esto forma parte del acuerdo de alto el fuego en la Franja de Gaza, justo en el momento en que se entregaban los cuerpos de cuatro rehenes por parte del grupo islamista. Ahmed al Qudra, director de la Oficina de Medios de Prisioneros, no ha dudado en expresar su satisfacción: «El séptimo grupo ha sido liberado gracias a la determinación de la resistencia», ha afirmado con voz firme.
Una realidad desgarradora tras las rejas
Dentro del grupo liberado, hay historias que rompen el corazón. De esos 642 prisioneros, 151 estaban condenados a cadena perpetua. Al Qudra ha subrayado que muchos han llegado extremadamente debilitados; algunos incluso no pueden andar debido a las palizas y torturas sufridas. «Algunos presentan enfermedades cutáneas graves y uno tiene fibrosis pulmonar», denunció Salé al Hamás, director de enfermería del Hospital Europeo de Gaza.
No obstante, el dolor también se mezcla con la esperanza. «Felicitamos a nuestros héroes liberados», expresó Al Qudra, haciendo hincapié en que su regreso es un símbolo poderoso de lucha y perseverancia. Sin embargo, no todo son buenas noticias: hay informes sobre 26 personas que siguen detenidas, incluyendo 24 menores cuyo destino aún es incierto.
La situación es crítica. Los familiares esperan ansiosos mientras los médicos advierten sobre los daños físicos y psicológicos que han sufrido estos prisioneros durante su tiempo tras las rejas. Al final del día, lo único claro es que la lucha por la libertad no cesará hasta ver libres a todos los prisioneros, tal como concluyó Al Qudra con una determinación palpable en sus palabras.