MADRID, 27 de febrero. El Kremlin ha dejado claro este jueves que ni hablar de ceder un solo centímetro a Ucrania en las futuras negociaciones de paz. Todo esto sucede justo después de que Donald Trump, el presidente estadounidense, sugiriera que su colega ruso, Vladimir Putin, debería hacer algún tipo de concesión.
Trump dejó caer que Kiev puede “olvidarse” de entrar en la OTAN y advirtió que querrá “recuperar” todos los territorios posibles. Sin embargo, Moscú se mantiene firme y ha rechazado cualquier idea de retroceder en el control soberano sobre diversas regiones del este ucraniano.
Una posición inquebrantable
Dimitri Peskov, portavoz del Kremlin, ha reiterado hoy que la cesión territorial “no es objeto de debate”. Para ellos, estas zonas conquistadas son ahora parte inalienable de Rusia, tal como lo estipula su Constitución. Y por si alguien tenía dudas, Maria Zajarova, portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, recordó cómo Trump reconoció que sería “difícil” lograr este tipo de concesiones. Es decir, todo el mundo parece entender cuál es la postura rusa actualmente.
Moscú advierte también que no habrá “soluciones rápidas” al conflicto ni a las deterioradas relaciones con Washington. Peskov confía en que ambas potencias mantengan la “voluntad política”, y si están dispuestas a escucharse mutuamente, quizás haya espacio para un diálogo constructivo.
En otro giro del asunto diplomático, delegaciones estadounidenses y rusas se han reunido hoy en Turquía para seguir hablando sobre cómo restaurar esos vínculos tan frágiles. Recordemos que hace poco hubo una primera toma de contacto entre Marco Rubio y Sergei Lavrov en Arabia Saudí. Así está el panorama mientras las Fuerzas Armadas ucranianas lanzan contraofensivas en Donetsk y anuncian avances cerca de Pokrovsk.