En un día marcado por la incertidumbre, Volodimir Zelenski, el presidente ucraniano, ha compartido sus pensamientos sobre el reciente acuerdo relacionado con las tierras raras. Durante una conversación franca, ha dejado claro que el éxito de este pacto depende en gran medida del presidente estadounidense, Donald Trump. Este primer borrador ha sido recibido con una mezcla de esperanza y cautela por parte de Kiev, ya que representa una oportunidad para evitar caer en la trampa de ser considerados «deudores».
Expectativas y realidades
«Este acuerdo tiene potencial para brillar o pasar desapercibido», comentó Zelenski con esa sinceridad que lo caracteriza. Al mismo tiempo, se mostró consciente de que las cuestiones más cruciales se han reflejado en este texto; entre ellas, la tan debatida garantía de seguridad que Washington había estado dudando en conceder. Pero no todo es dinero: «No solo necesitamos acuerdos económicos porque ahora estamos intentando sobrevivir… ¿Acaso Estados Unidos va a detener la ayuda militar? La guerra no se congela así como así», enfatizó.
Zelenski también fue directo al señalar que aún queda camino por recorrer: «Nada está cerrado todavía; necesito analizar este borrador y hablarlo con nuestros socios europeos». Es un juego delicado en el que Ucrania no puede permitirse ser vista como una nación endeudada, algo inaceptable para él. «Sería injusto para nosotros», dijo con firmeza.
Con la mirada puesta en Washington, Zelenski confirmó haber recibido una invitación para reunirse con Trump este viernes en la Casa Blanca. «Los equipos están trabajando en ello», reveló. También expresó su deseo genuino de saber cómo continuará esa asistencia crucial para su país: «Quiero escuchar directamente a Trump sobre esto».
Y como si eso fuera poco, dejó entrever sus planes futuros: si finalmente vuela hacia Estados Unidos, su próxima parada será Londres. Así es como avanza la agenda de un líder que navega entre crisis y negociaciones clave por el futuro de Ucrania.