Este lunes, en un emotivo encuentro en Kiev, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski no se guardó nada. Ante líderes de más de una decena de países europeos, incluidos el español Pedro Sánchez y el canadiense Justin Trudeau, lanzó un mensaje directo: “Las garantías de seguridad son clave para la paz”. En el tercer aniversario de la invasión rusa, Ucrania no solo necesita apoyo; merece ser parte activa del futuro europeo.
Un clamor por la integración
Zelenski defendió que “Ucrania no solo se merece la integración en la UE, sino también las garantías que da la OTAN”. A su juicio, esta alianza es “la forma más simple, más barata y más fiable” para asegurar que Europa goce de paz y estabilidad. Y es que, tras años lidiando con la amenaza rusa, queda claro que nadie puede luchar solo. El presidente ucraniano agradeció profundamente el respaldo internacional durante estos años difíciles.
A medida que los vientos cambian entre Washington y Moscú —un hecho latente en las conversaciones— Zelenski recordó que Ucrania es la verdadera víctima del conflicto. Con firmeza dijo: “Debemos estar en la mesa de negociación”, dejando claro que hablar de normalización con Rusia es casi una utopía cuando hay tan poca confianza.
No obstante, no todo está perdido. En un intento por reconstruir esa confianza quebrada, sugirió liberar a los “miles” de prisioneros rusos como un primer paso hacia un canje “de todos por todos”. La fecha fatídica del 24 de febrero de 2022 sigue presente en su mente; ese día fue un punto de inflexión donde todos se unieron contra Putin.
A pesar del pesimismo sobre lo inmediato —“lamentablemente, esa es la realidad”, reconoció— Zelensky mantiene viva la esperanza: “Confío en que 2015 será el año donde empiece una paz real y duradera”. Aunque advirtió que esto requerirá fortaleza y unidad frente a un adversario conocido por romper promesas. Así concluyó su discurso lleno de pasión y determinación: “Una paz fiable va mucho más allá del silencio en el frente”.