El panorama político en Berlín se vuelve cada vez más interesante. Friedrich Merz, el líder de la Unión Democristiana (CDU), está decidido a no perder tiempo tras su victoria en las elecciones y ha dejado claro que quiere formar gobierno cuanto antes. Y aquí viene lo sorprendente: abre la puerta a los socialdemócratas (SPD) para discutir posibles acuerdos de coalición, dejando atrás la opción de asociarse con la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).
“Estoy decidido a mantener conversaciones constructivas, buenas y rápidas con los socialdemócratas”, aseguró Merz, quien tiene esperanzas de que se logre un acuerdo “en torno a Semana Santa” o a finales de abril. Esta semana planea hablar directamente con los presidentes del SPD, Lars Klingbeil y Saskia Esken. Además, se pondrá en contacto con Olaf Scholz, el canciller saliente, quien promete colaborar hasta el último momento.
Puntos conflictivos y esperanza
Aunque la CDU y el SPD han sido aliados en el pasado, no todo será fácil. El SPD ya ha señalado varios puntos conflictivos que podrían complicar las negociaciones. Sin embargo, Merz mantiene una actitud optimista ante estos desafíos. Por otro lado, su socio bávaro, Markus Soder de la Unión Social Cristiana (CSU), también ha hecho hincapié en la necesidad de responsabilidad entre conservadores y socialdemócratas para evitar que otras formaciones extremistas tomen fuerza.
Soder fue contundente al decir que “este es realmente el último cartucho de la democracia”, haciendo referencia al impresionante resultado histórico que ha obtenido AfD al alcanzar el 20,8 por ciento de los votos. La CDU-CSU ganó las elecciones parlamentarias con un 28,5 por ciento, mientras que los socialdemócratas sufrieron una caída significativa al llegar solo al 16,4 por ciento.