En un giro que parece sacado de una novela, Rusia y Ucrania han llegado a un acuerdo para facilitar el regreso de los civiles evacuados de Kursk. Todo esto ha sido posible gracias a la mediación de la Cruz Roja, en medio del caos que nos ha traído la guerra desde hace tres años.
La Defensora del Pueblo de Rusia, Tatiana Moskalkova, lo dejó claro: «Hay personas que se encuentran hoy en Sumi», refiriéndose a esa ciudad ucraniana bajo control ruso. A través de Bielorrusia, estos ciudadanos tendrán la oportunidad de volver a su hogar. Sin embargo, hay algo inquietante en el aire; no se ha especificado cuántos civiles podrán regresar realmente.
Una historia marcada por el conflicto
Kursk es una región fronteriza donde las tensiones han crecido como espuma. En agosto del año pasado, Kiev lanzó una ofensiva militar que llegó a controlar mil kilómetros cuadrados y más de un centenar de localidades. Ya hace algunos meses se había logrado otro acuerdo que permitió el regreso de cerca de medio centenar de personas, incluidas varias familias con niños.
Así que ahora solo queda esperar y ver cómo se desarrolla esta situación tan frágil. Cada paso hacia adelante es importante, pero ¿será suficiente? El eco del conflicto aún resuena fuerte entre nosotros.