MADRID, 23 de febrero. Este sábado, en una conversación telefónica que podría cambiar las cosas, Donald Trump y Justin Trudeau se sentaron (aunque a distancia) para hablar sobre un tema muy serio: el fentanilo. El primer ministro canadiense le aseguró al presidente estadounidense que su país ha logrado una impresionante reducción del 90 por ciento del fentanilo que cruza hacia Estados Unidos. ¡Eso son palabras mayores!
Un diálogo entre líderes
La Casa Blanca no tardó en comunicarlo: «El zar de fronteras canadiense estará en Estados Unidos la próxima semana para reunirse con su homólogo estadounidense». Pero no solo se quedaron ahí; también discutieron la guerra entre Ucrania y Rusia, que ya está a punto de cumplir tres años. Trudeau no dudó en expresar el deseo de Trump por ver un final a este conflicto, reconociendo que es el único líder mundial capaz de impulsar una paz real y duradera.
Trump, fiel a su estilo directo, recordó que esa guerra nunca debería haber comenzado y dejó caer que si él hubiera estado al mando entonces, las cosas habrían sido diferentes. Trudeau asintió con aprobación, mostrando complicidad.
A pesar de estos avances sobre el tráfico de fentanilo, Trudeau tuvo que lidiar con las amenazas recientes de Trump sobre un arancel del 25 por ciento a todas las importaciones canadienses. La situación es tensa y ambos saben que un enfrentamiento económico podría arruinarlo todo. Aún así, lograron acordar una moratoria de 30 días para retrasar esos aranceles a cambio de reforzar la frontera contra el crimen organizado y la inmigración ilegal.
No es la primera vez que Trump hace referencia a Canadá como “el estado número 51” o llama “gobernador” a Trudeau; parece ser parte del juego para mantener presión sobre su vecino del norte.