El 22 de febrero, desde Madrid, se ha escuchado un eco que puede cambiar el rumbo de un conflicto desgarrador. Marco Rubio, el secretario de Estado de EEUU, se ha presentado ante la Asamblea General de Naciones Unidas con lo que él califica como una «sencilla e histórica» propuesta para acabar con la guerra en Ucrania. Sin entrar en muchos detalles sobre el contenido del texto, Rubio asegura que el presidente Trump tiene una visión clara: «poner fin a esta guerra y lograr una paz duradera», no solo un parón temporal que no solucione nada.
Un llamado a la acción global
En sus palabras, Rubio enfatiza lo insostenible de un conflicto que ya ha dejado cicatrices profundas tanto en Ucrania como en Rusia. Y es que la guerra no solo está causando sufrimiento humano; su prolongación tiene un precio altísimo que nadie debería pagar. Por eso, EEUU lanza esta propuesta y hace un llamado a todos los miembros de la ONU para que se unan a este esfuerzo por «trazar un camino hacia la paz».
Asegura además que esta resolución está alineada con el espíritu original de las Naciones Unidas: mantener la paz y seguridad internacionales y buscar soluciones pacíficas a las disputas. Según Rubio, si realmente nos tomamos en serio este compromiso, aunque surjan dificultades, alcanzar esa tan ansiada paz duradera es posible.
Así termina su discurso: «Este es nuestro momento para actuar y generar un impulso real hacia la paz. Instamos a todos los Estados miembros a sumarse a nosotros en esta solemnidad». Mientras tanto, fuentes rusas han apuntado que están al tanto de estas propuestas y sugieren incluso hacer ajustes para abordar las raíces del conflicto. El futuro sigue siendo incierto, pero hoy más que nunca necesitamos unir fuerzas para cerrar este capítulo trágico.