Este jueves, el corazón de Venezuela late con fuerza al recibir a 177 nacionales que han sido repatriados después de haber vivido una experiencia desgarradora en la base naval de Guantánamo, Cuba. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, no ha podido ocultar su emoción al anunciar que estos compatriotas ya están pisando suelo venezolano en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, tras hacer escala en Honduras.
“Ellos dan las gracias a Dios por estar aquí, por regresar a su hogar. Están saliendo del infierno”, afirmaba Cabello con fervor ante las cámaras de VTV. Y es que todos sabemos lo que significa Guantánamo; es un lugar donde las condiciones son simplemente inhumanas. Ahora, se les está brindando atención sanitaria, psicológica y hasta legal para ayudarles a retomar sus vidas.
Agradecimientos y rescate
Horas antes, el ministro de Exteriores, Yván Gil, también celebró la llegada de este grupo desde Honduras y extendió su gratitud a la presidenta Xiomara Castro y al exmandatario Manuel Zelaya por su colaboración invaluable en este proceso. En un mensaje compartido en Telegram, Gil enfatizó que durante la administración Trump se había logrado finalmente la repatriación de estos venezolanos “que habían sido llevados injustamente” a esa temida base.
Aunque el Departamento de Defensa estadounidense aún no ha confirmado esta repatriación, lo cierto es que el eco del sufrimiento vivido en Guantánamo resuena fuerte y claro. Esta historia nos recuerda que detrás de cada cifra hay vidas marcadas por la desesperanza y la lucha por volver a casa.