La situación se complica en el mar Báltico. Este viernes, la Policía de Suecia ha encendido las alarmas tras descubrir nuevos daños en el cable de datos C-Lion1, que esta vez se ubican cerca de la costa de Gotland. Este incidente no es aislado; ya había ocurrido anteriormente y, por lo visto, está vinculado a los tensos acontecimientos que rodean la guerra de Ucrania.
La empresa finlandesa Cinia, propietaria del cable, no ha tardado en reaccionar y ha confirmado estos daños al diario ‘Hufvudstadsbladet’. Recordemos que este no es el primer episodio desafortunado; ya se registraron incidentes similares entre noviembre y enero. La sombra del sabotaje planea sobre estas averías, y las autoridades están tratando de aclarar qué hay detrás de todo esto.
Un gobierno preocupado por la seguridad
En medio de este clima incierto, el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, hizo eco en su cuenta de X sobre la seriedad con la que su gobierno está abordando estos sucesos. Con una grave situación de seguridad sobre la mesa, resulta evidente que cada nuevo daño levanta más inquietudes.
Para ponerlo en contexto, el cable C-Lion1 recorre nada menos que 1.173 kilómetros desde Helsinki hasta Rostock. Lo curioso es que los problemas han surgido justo a mitad del trayecto, entre Gotland y Letonia. La comunidad sigue expectante ante cualquier novedad.