En una reciente declaración que no ha dejado a nadie indiferente, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha puesto el dedo en la llaga al hablar sobre la situación en Ucrania. Según él, Rusia posee una ventaja abrumadora en el campo de batalla y esa situación no va a cambiar solo porque Occidente decida enviar más armas. Es un mensaje claro: la cantidad de paquetes de ayuda no está equilibrando realmente las fuerzas.
Vance se muestra bastante crítico con la falta de información que se ha dado a los ucranianos durante estos tres años. Asegura que nadie les advirtió que “no había camino hacia la victoria”. Y es que, tal como él mismo lo dice, los rusos tienen una “enorme ventaja numérica” tanto en personal como en armamento. Esto parece ser algo que persiste sin importar cuántas municiones lleguen desde el oeste.
Una perspectiva crítica sobre el conflicto
El vicepresidente también lanzó un dardo a sus aliados europeos, subrayando lo perjudicial que puede ser continuar con este conflicto para todos: “Es malo para Rusia, malo para Ucrania y malo para Europa”, pero especialmente para Estados Unidos. La crítica hacia las administraciones pasadas también fue clara; Vance reprochó a sus socios por no reconocer la realidad de que una victoria era prácticamente imposible.
Añadiendo leña al fuego, recordó cómo Europa se ha beneficiado enormemente del apoyo estadounidense mientras lleva adelante políticas migratorias y censuras que ofenden a muchos estadounidenses. “Debemos buscar la paz y debemos hacerlo ya”, enfatizó Vance, haciendo eco del enfoque pacifista del expresidente Trump durante su campaña. Al parecer, ni el moralismo ni la falta de conocimiento histórico serán excusas válidas para seguir alimentando este conflicto en las semanas venideras.