En un giro sorprendente de los acontecimientos, las autoridades rusas han decidido alinearse con la postura de Estados Unidos sobre la invasión a Ucrania. A medida que se acerca el tercer aniversario del conflicto, el Kremlin parece buscar una salida por la vía pacífica. Dimitri Peskov, portavoz del Kremlin, no ha dudado en expresar esta idea durante una reciente rueda de prensa en Moscú. «Es crucial sentar las bases para una respuesta pacífica que ponga fin a los bombardeos», afirmó con determinación.
El eco de las negociaciones
Peskov se mostró optimista respecto a las declaraciones de Washington, donde se hace hincapié en que es necesario alcanzar la paz mediante negociaciones. «Nos agrada esta postura más que la anterior», dijo, refiriéndose al Gobierno de Joe Biden. Al parecer, ambos países comparten ahora el deseo de resolver este conflicto a través del diálogo y no con más ataques.
No obstante, entre tanto optimismo, también hay críticas. El portavoz ruso aprovechó para recordar lo dicho recientemente por Donald Trump sobre Volodimir Zelenski, acusándolo de ser un «dictador» cuya popularidad está en caída libre. Es un momento delicado y lleno de tensiones; cualquier paso en falso podría llevarnos a un callejón sin salida.
Peskov dejó claro que el despliegue de tropas de la OTAN en Ucrania es algo que no están dispuestos a aceptar y advirtió sobre información contradictoria al respecto. Sin embargo, también brindó una luz de esperanza al hablar sobre intercambios de prisioneros: «Estamos trabajando para llegar a nuevos acuerdos sobre canjes; esto está presente en nuestras agendas», aseguró.
Así pues, mientras Rusia y Estados Unidos parecen encontrar puntos en común para poner fin a este largo sufrimiento humano, nos queda esperar si realmente darán pasos firmes hacia esa tan ansiada paz o si todo quedará en palabras vacías nuevamente.