En un nuevo episodio desgarrador de la guerra, al menos cuatro personas han perdido la vida este jueves en la ciudad ucraniana de Kostantínovka, en la provincia de Donetsk. Este bombardeo, que no es un hecho aislado, llega tras una serie de ataques que ya habían sacudido a la localidad el día anterior. El gobernador de Donetsk, Vadim Filashkin, ha compartido su angustia al detallar que los aviones rusos han atacado la ciudad en cuatro ocasiones en las últimas horas.
Cifras alarmantes y un llamado a abandonar la región
“Últimamente los rusos han estado golpeando activamente a Kostantínovka”, ha expresado Filashkin con voz entrecortada. Su mensaje es claro y urgente: “¡Es peligroso!”, advierte mientras insta a los residentes a dejar la zona. Pero esta situación no es nueva; apenas el día anterior, tres personas más habían encontrado la muerte y decenas resultaron heridas por los bombardeos sobre Kostantínovka y Predtechyne.
Las cifras son escalofriantes: desde que comenzó esta invasión, se estima que alrededor de 2.970 personas han muerto en Donetsk, mientras que más de 6.700 han sufrido heridas. Y todo esto sin contar las víctimas de Mariúpol y Volnovaja, donde el control ruso complica aún más el recuento humano. La guerra sigue cobrando su precio y nosotros no podemos quedarnos indiferentes ante tanto sufrimiento.