En una jornada marcada por la violencia, el Ejército israelí ha informado de la muerte de tres palestinos a los que han calificado de «terroristas». Este trágico suceso tuvo lugar en el campo de refugiados de Al Fara, en el norte de Cisjordania. Según las declaraciones del ejército, durante una operación destinada a desmantelar redes de tráfico de armas, se produjeron enfrentamientos con los combatientes locales.
Un operativo cargado de consecuencias
Las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, que han perdido a sus miembros Yusef al Tayeh, Mohamed Jalil Berria y Yusef al Asmar, no se quedan calladas y afirman que sus combatientes siguen resistiendo ante lo que consideran una invasión sionista. En medio del caos, el Ejército encontró un rifle M-16 enterrado y otras armas en posesión de uno de los abatidos. La situación es desesperante; como bien dice uno de los portavoces: «Nuestros chicos luchan contra la opresión mientras intentamos sobrevivir en este asedio».
A medida que estas historias se repiten día tras día, nos preguntamos: ¿hasta cuándo seguiremos viviendo así? Es esencial recordar que detrás de cada número hay vidas humanas llenas de sueños y esperanzas truncadas por la guerra.