El presidente de Israel, Isaac Herzog, no ha podido ocultar su tristeza y angustia al referirse a un día que para él es de «agonía». Este jueves, el mundo se detuvo ante la entrega de los cuerpos de cuatro rehenes por parte de Hamás, un hecho que remueve las entrañas del pueblo israelí. «Perdón por no protegeros en ese día terrible. Perdón por no traeros a casa sanos y salvos», fueron sus palabras cargadas de emoción en un mensaje que resonó en la red social X.
Un llamado a la memoria y a la reflexión
Herzog expresó: «Agonía. Dolor. No hay palabras». Y es que el sufrimiento se siente en cada rincón del país; los corazones están hechos pedazos. Desde su posición, se inclinó ante la tragedia y pidió perdón: «Que su memoria sea una bendición».
La situación se torna más compleja con las declaraciones del gobierno israelí, que confirmó la entrega mediada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Los ataúdes llegaron a manos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) dentro de Gaza antes de ser trasladados al Centro Nacional de Medicina Forense para identificar a las víctimas. Es un proceso difícil, donde el ministro de Sanidad, Uriel Busso, enfatizó que hay que esclarecer las causas detrás de estas muertes.
En medio del dolor colectivo, Hamás también dejó claro su postura tras entregar los cuerpos: «Respetamos la santidad de los muertos». Sin embargo, sus acusaciones contra el ejército israelí por lo ocurrido antes y durante el cautiverio son fuertes y desgarradoras.
A medida que este drama humano continúa desarrollándose, nuestras miradas permanecen fijas en esos corazones rotos esperando respuestas mientras se nos recuerda lo frágil que puede ser la vida.