En una jornada llena de sorpresas, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha salido al paso de la furia ucraniana tras su ausencia en las recientes conversaciones entre Estados Unidos y Rusia en Riad. Con un tono que mezcla incredulidad y crítica, Putin se pregunta: ¿por qué este enfado? Según él, “nadie” busca dejar a Ucrania fuera del futuro diálogo.
Parece que la relación entre Occidente y Moscú ha tomado un giro inesperado. Durante una visita a una fábrica de drones en San Petersburgo, Putin aseguró que el propio Donald Trump le había comentado por teléfono que “el proceso de negociación incluirá a Rusia y Ucrania”. Así que, ¿dónde está el problema? “No hay razón para esta reacción”, añadió con cierto desdén.
Los giros inesperados de la política internacional
No contento con esto, el líder ruso también analizó cómo Trump ha cambiado su perspectiva sobre la guerra desde que se adentró más en el conflicto. En sus palabras, inicialmente pensó que podría arreglarlo rápidamente, pero ahora parece más consciente de las dificultades. “Dijo que necesitaría seis meses… no es nada raro”, comentó.
Putin también apuntó con dedo acusador hacia los líderes europeos, sugiriendo que son ellos quienes han enrarecido el ambiente con Washington. Hablando claro, afirmó: “¿Qué hemos visto durante esta campaña electoral? Todos los líderes europeos han interferido directamente.” Y así lo ve él; son responsables de lo que está pasando ahora.
A pesar de este clima tenso y lleno de reproches, Putin no cierra la puerta a reunirse nuevamente con Trump. Pero advierte: eso debe hacerse bien, para obtener resultados reales. Porque después de todo este lío político mundial, solo queda esperar y ver cómo se desarrolla esta complicada trama.