En un giro de acontecimientos que no deja a nadie indiferente, el Gobierno francés ha alzado la voz este miércoles ante las críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia Ucrania y su líder, Volodimir Zelenski. La portavoz del Ejecutivo galo, Sophie Primas, fue clara al afirmar: «No entendemos muy bien la lógica americana». A medida que se acercaba una crucial cumbre con líderes europeos para discutir el caos diplomático provocado por las palabras de Trump, París parece estar dando un paso atrás de Washington.
La confusión en la diplomacia
Primas también reveló que el presidente Emmanuel Macron había abordado en el Consejo de Ministros esta enrevesada situación. Sus palabras fueron contundentes; los comentarios del mandatario estadounidense son «a menudo poco comprensibles». En un momento donde la coherencia debería ser clave, estas declaraciones solo siembran más dudas sobre las intenciones reales de la Administración Trump.
Trump no se quedó callado y acusó a Zelenski de no hacer lo suficiente para evitar la guerra, recordando que en 2019 se celebraron elecciones presidenciales en Ucrania. Ante esta acusación tan directa, Zelenski ha respondido insinuando que su homólogo estadounidense podría estar atrapado en un «espacio de desinformación» orquestado por Rusia. Es evidente que los ecos de este conflicto resuenan más allá de las fronteras ucranianas y ameritan nuestra atención inmediata.