En una situación alarmante, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA) ha denunciado el cierre forzado de cuatro de sus centros educativos en Jerusalén Este. Esta acción por parte de las autoridades israelíes afecta a más de 350 aprendices y 250 niños, que ahora ven comprometido su derecho fundamental a la educación.
El jefe del organismo, Philippe Lazzarini, no pudo contener su preocupación al relatar cómo las fuerzas israelíes, junto con personal municipal, irrumpieron este martes en el centro de formación de Kalandia. “Se ordenó su evacuación inmediata”, comentó. Y no solo eso; durante esta operación se lanzaron gases lacrimógenos y bombas sónicas, creando un ambiente aterrador para estudiantes y personal. “Hoy, 350 estudiantes y 30 miembros del equipo se vieron afectados”, añadió Lazzarini.
Una violación inaceptable
A medida que avanzaba la mañana, se conocía que tres escuelas más también recibieron órdenes de cierre, dejando a otros 250 niños sin acceso a sus aulas. “¿Qué les estamos haciendo a estos jóvenes?”, se preguntó Lazzarini en un tono desgarrador. La situación está generando una creciente ola de críticas hacia las autoridades israelíes por lo que él mismo ha calificado como una clara violación del derecho básico a la educación.
Lazzarini enfatizó: “Las instalaciones de Naciones Unidas deben ser protegidas y respetadas”. Su mensaje es claro: es esencial garantizar que los niños tengan acceso a la educación sin temor a interrupciones violentas.
No podemos olvidar que el embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, ya había pedido el fin de la presencia de la UNRWA en Jerusalén antes del final del mes pasado. Lo cierto es que detrás de estos cierres hay un trasfondo complicado; años de tensiones entre Israel y la UNRWA han desembocado en acusaciones infundadas sobre supuestos vínculos con Hamás.
No se puede negar que esto es más que un simple desacuerdo político; estamos hablando del futuro educativo y emocional de cientos de niños en Jerusalén Este. En este contexto tan tenso, ¿qué queda para aquellos pequeños que solo buscan aprender?