El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado un giro inesperado este martes desde su refugio en Mar-a-Lago, Florida. En declaraciones a la prensa, dejó claro que no tiene inconveniente en el despliegue de tropas europeas con el objetivo de establecer la paz en Ucrania. «Tener tropas allí estaría bien. No me opondría en absoluto», afirmó con un tono que sorprendió a más de uno.
¿Apoyo europeo?
Sin dudarlo, Trump expresó su apoyo si países como Francia o Reino Unido decidieran sumarse a esta iniciativa: «estaría totalmente a favor». Sin embargo, y aquí viene lo interesante, se apartó completamente de la idea de incluir tropas estadounidenses en este escenario. «Nosotros no tendríamos ninguna porque estamos muy lejos», enfatizó, dejando claro que los soldados norteamericanos no serían parte del paquete.
Aprovechando el momento, se le preguntó acerca de una posible retirada total de las tropas estadounidenses en Europa como un gesto hacia el presidente ruso, Vladimir Putin. La respuesta fue contundente: «nadie» le ha planteado tal cuestión. En tiempos donde las palabras cuentan más que nunca, parece que la estrategia sigue siendo un juego delicado y lleno de matices.