En un giro inesperado, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha dejado entrever su disposición a sentarse a negociar con Volodimir Zelenski, su homólogo ucraniano. Pero, ¡vaya paradoja! Lo hace mientras lanza sombras sobre la «legitimidad» de Zelenski al cuestionar su permanencia en el poder tras expirar su mandato inicial. Esto no es solo un juego de palabras; es una estrategia que Moscú ha utilizado para deslegitimar cualquier posible encuentro cara a cara.
Una negociación necesaria
Dimitri Peskov, portavoz del Kremlin, ha declarado que si se considera necesario, esas negociaciones podrían llevarse a cabo. Pero aquí viene lo crucial: actualmente no hay señales claras de acercamiento entre Kiev y Moscú. A pesar de los esfuerzos anteriores por parte de la Administración Trump para establecer lazos con Rusia, las tensiones persisten.
Este miércoles se celebró un encuentro simbólico entre los ministros de Exteriores en Arabia Saudí, pero ¿será suficiente para romper el hielo? En cuanto a un posible encuentro entre Putin y Trump, Peskov nos deja en ascuas al afirmar que aún no hay ningún calendario definido y que debemos esperar los resultados de las negociaciones en Riad.
No podemos olvidar que hace una semana ambos presidentes mantuvieron una conversación telefónica que parece haber activado un nuevo ciclo de contactos y movimientos diplomáticos en Europa. Todos esperan ansiosos ver cómo se desarrollan los acontecimientos.