Este domingo 23 de febrero de 2025, Alemania se prepara para un momento crucial. El país votará por su nuevo Parlamento y, con ello, el próximo canciller. No es una tarea sencilla; el elegido deberá enfrentarse a retos enormes, no solo para Alemania, sino también para Europa entera. Con las negociaciones entre EEUU y Rusia sobre la guerra en Ucrania como telón de fondo, el ambiente está cargado de incertidumbre.
Candidatos al frente
Comencemos con Olaf Scholz, actual canciller y líder del Partido Socialdemócrata (SPD). A pesar de llegar debilitado a esta cita electoral, no pierde la fe. Scholz confía en que todavía puede dar la campanada y frenar el avance de la derecha en Alemania. Sin embargo, las encuestas no juegan a su favor; los conservadores de la CDU/CSU dominan el panorama junto al ultraderechista AfD. «Basar la política en encuestas nunca es una buena idea», dice Scholz recordando cómo sorprendió a todos ganando las elecciones en 2021 cuando era considerado un tercero sin opciones.
En la esquina opuesta encontramos a Friedrich Merz, un veterano de la CDU que aspira a recuperar apoyos con un discurso firme y conservador. A sus 69 años, este abogado católico tiene claras sus ideas sobre inmigración y promete devolverle a Alemania esos valores tradicionales que él considera tan necesarios. Su entorno lo describe como alguien recto; muy pocos se atreven a charlar informalmente con él.
No podemos olvidar a Robert Habeck, quien parece haber llegado tarde al juego político pero ha sabido hacerse un hueco notablemente rápido. Desde su afiliación a Los Verdes en 2002 por motivos tan concretos como la falta de carriles bici, ha escalado posiciones hasta convertirse en vicecanciller y ministro federal de Economía. Aunque tuvo que ceder ante Annalena Baerbock hace unos años, ahora regresa más fuerte que nunca.
Por último, tenemos a Alice Weidel, quien representa por primera vez a AfD como candidata a canciller. La mujer detrás del multimillonario Elon Musk tiene una historia interesante: creció en un hogar emprendedor y ha trabajado en lugares tan destacados como Goldman Sachs antes de lanzarse al mundo político desilusionada por las políticas económicas europeas.
Así se presenta el tablero electoral alemán antes del gran día; ¿quién será el elegido para guiar al país hacia un futuro incierto? La respuesta está cada vez más cerca.