En una jornada que podría marcar un punto de inflexión, las delegaciones de Estados Unidos y Rusia se han reunido en Riad, la capital saudí. Este encuentro, que tiene lugar este martes, busca abordar las complejas relaciones entre ambos países y, quién sabe, quizás también abrir puertas para hablar sobre la guerra en Ucrania, que comenzó a desatarse con la invasión ordenada por el presidente ruso, Vladimir Putin, en febrero de 2022.
¿Qué está en juego?
A la cabeza de los estadounidenses está el secretario de Estado, Marco Rubio, acompañado del asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Mike Waltz, y el enviado especial para Oriente Próximo durante la administración Trump, Steve Witkoff. Por su parte, Rusia no se queda atrás; su delegación es liderada por el ministro de Exteriores, Sergei Lavrov, quien viene con asesores clave como Yuri Ushakov, un estrecho colaborador de Putin. La expectativa es palpable.
Dimitri Peskov, portavoz del Kremlin, ha dejado claro que esta reunión está destinada principalmente a restaurar las relaciones ruso-estadounidenses y preparar el terreno para posibles negociaciones sobre Ucrania. Además, no se descarta tratar temas candentes relacionados con Oriente Próximo.
No obstante, desde Ucrania hay voces contundentes. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha sido tajante: “Ucrania no aceptará nada que se hable sin nosotros”. Desde Emiratos Árabes Unidos (EAU), subrayó que cualquier acuerdo al margen del país no será reconocido. Con estas palabras resuena un eco claro: cualquier solución debe incluir a quienes están directamente afectados.