BRUSELAS, 17 Feb. (EUROPA PRESS) – La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, junto a un grupo de comisarios, se prepara para hacer un viaje significativo a Ucrania la próxima semana. Este encuentro no es solo una visita más; coincide con el tercer aniversario de la invasión rusa, un momento que muchos consideran crucial en este complicado escenario internacional.
En medio de un panorama donde Estados Unidos y Rusia parecen estar listos para sentarse a negociar el fin del conflicto, resulta alarmante que ni Ucrania ni la Unión Europea estén invitados a estas conversaciones iniciales. ¿Acaso se puede hablar de paz sin incluir a quienes realmente están en el centro del problema? El portavoz comunitario, Stefan de Keersmaecker, ha confirmado esta iniciativa desde Bruselas y nos recuerda que estamos ante un acto que refleja el doloroso ataque orquestado por Vladimir Putin hace ya tres años.
La UE busca reafirmar su apoyo
A medida que la situación se complica y las negociaciones se preparan sin consultar al presidente ucraniano Volodimir Zelenski, la Unión Europea siente la necesidad urgente de reforzar su apoyo al país. En este contexto, Zelenski ha sido claro: no se puede llegar a acuerdos con Putin sin contar con Ucrania. Confía en que el presidente estadounidense esté alineado con sus intereses y no termine favoreciendo los deseos rusos.
Las voces críticas resuenan entre los líderes europeos mientras intentan poner sobre la mesa una estrategia que garantice la seguridad ucraniana. Es esencial recordar que este viaje no es simplemente una formalidad; representa un mensaje potente sobre unidad y compromiso en tiempos difíciles.