El mundo mira hacia Arabia Saudí, donde el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, y su mano derecha, Yuri Ushakov, han aterrizado este lunes con una misión clara: buscar caminos para restablecer relaciones con Estados Unidos. En un contexto global marcado por tensiones, esta reunión promete ser un punto de inflexión en las relaciones entre ambos países, especialmente en lo que respecta a la crítica situación en Ucrania.
Un encuentro cargado de expectativas
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha confirmado que todo esto se hace por orden del propio Putin. Mañana se sentarán con los estadounidenses, como el secretario de Estado Marco Rubio y el asesor de Seguridad Nacional Mike Waltz. La agenda no solo incluye discutir la restauración de los lazos entre Rusia y Estados Unidos, sino también plantear negociaciones sobre Ucrania. ¿Puede ser este el inicio de un diálogo más constructivo? Las palabras de Peskov son esperanzadoras: «Estamos aquí para dar pasos hacia adelante».
A pesar del optimismo, hay incertidumbre. Peskov fue cauto al hablar sobre si Kiril Dimitriev, quien lidera el fondo soberano ruso, se unirá a la delegación. Pero dejó claro que cualquier tema relevante que surja en Oriente Próximo también podría estar sobre la mesa. Al final del día, todos buscan una comunicación fluida que permita mantener informados a sus respectivos líderes.