En un panorama devastador, las autoridades de Gaza han elevado la cifra de muertos a cerca de 48.300 palestinos, como resultado de la ofensiva militar que Israel desató tras los ataques del 7 de octubre. Esta alarmante cifra, que crece cada día, refleja no solo una estadística fría, sino el dolor y la angustia que viven miles de familias.
El Ministerio de Sanidad gazatí ha hecho pública esta lamentable actualización a través de sus redes sociales. En tan solo las últimas 24 horas, se han confirmado trece nuevas pérdidas, incluyendo nueve cuerpos recuperados entre los escombros y cuatro personas que no resistieron las graves heridas sufridas durante los bombardeos. «Desde el inicio del conflicto, hemos contabilizado ya 48.284 mártires y más de 111.709 heridos«, subrayan con pesar desde el ministerio.
Aún hay esperanza entre tanto dolor
A pesar del caos y la destrucción, todavía quedan víctimas atrapadas bajo los escombros o abandonadas en las calles. La situación es crítica: «Las ambulancias y los equipos de Protección Civil no pueden acceder a muchos lugares», advierten con desesperación. Además, hacen un llamado urgente a las familias para que registren a sus desaparecidos en un listado oficial; un intento por ofrecer algo de claridad en medio del horror.
No podemos quedarnos indiferentes ante esta realidad desgarradora. Cada número representa una vida interrumpida y una historia truncada. Es hora de levantar nuestras voces en solidaridad con quienes sufren esta crisis humanitaria sin precedentes.