En un giro inesperado de los acontecimientos, el presidente argentino, Javier Milei, ha decidido abrir la caja de Pandora al encargar a la Oficina Anticorrupción que investigue su propia actuación. La razón detrás de esta decisión no es otra que su reciente promoción de una criptomoneda que ahora huele a estafa. Sí, así como lo lees. El mandatario había compartido en su cuenta de X un token llamado $LIBRA, asegurando que ayudaría a ‘incentivar el crecimiento de la economía argentina’. Pero claro, eso fue antes de que comenzaran las sospechas.
Un plan que se tambalea
La Casa Rosada no ha tardado en reaccionar y ha expresado su compromiso con esclarecer este asunto hasta las últimas consecuencias. Lo cierto es que economistas rápidamente advirtieron sobre las irregularidades del token: resulta que el 80% está concentrado en solo cinco billeteras. ¡Vaya panorama! Y para colmo, tras lanzar la moneda al aire, Milei decidió borrar su publicación sin dar muchas explicaciones.
A todo esto, Cristina Fernández, expresidenta y crítica feroz del actual gobierno, no perdió tiempo en señalarlo: ‘Desde tu cuenta oficial promocionaste una criptomoneda privada’, le reprochó. Además, Maximiliano Ferraro y otros políticos han advertido sobre posibles violaciones a leyes fundamentales. La sensación general es clara: estamos ante un posible fraude disfrazado de innovación financiera.
¿Y qué hay del mercado cripto? Los expertos también han alzado la voz contra $LIBRA, resaltando sus riesgos y falta de transparencia. Carlos Maslatón fue directo al grano al acusar a Milei de estar involucrado en un fraude criptográfico. En resumen, si esto sigue así, podríamos ver cómo la imagen presidencial se desmorona como un castillo de naipes.