En un giro inesperado de los acontecimientos, el canciller alemán Olaf Scholz ha lanzado una propuesta que podría cambiar las reglas del juego. Durante su intervención en la Conferencia de Seguridad de Múnich, este sábado, Scholz ha sugerido que sería necesario introducir una excepción al Pacto de Estabilidad de la UE con el objetivo de aumentar el gasto en defensa. Un movimiento que, según él, resulta imprescindible si queremos garantizar un futuro en paz para Europa.
Un llamado a la acción y a la autonomía europea
«Para poder vivir tranquilos, necesitamos elevar significativamente nuestras inversiones en defensa», declaró Scholz a través de su cuenta en X. Y es que no se trata solo de palabras vacías; propone que cualquier inversión en equipos defensivos que sobrepase el actual compromiso del 2% establecido por la OTAN debería quedar exenta del estricto marco fiscal europeo. Esto es algo que no podemos ignorar, especialmente teniendo en cuenta el contexto geopolítico actual.
No obstante, su discurso no se limitó únicamente a temas económicos. También se atrevió a responder a las críticas planteadas por JD Vance, vicepresidente estadounidense, quien había cuestionado la libertad de expresión en Europa y señalado supuestas restricciones a las «políticas alternativas». Scholz no se lo tomó nada bien y le recordó que nadie puede inmiscuirse en nuestra democracia. «No permitiremos que externos interfieran con nuestra manera de hacer política o influyan sobre nuestras elecciones», afirmó con firmeza.
A medida que nos acercamos a las cruciales elecciones del 23 de febrero, estas declaraciones resuenan más fuerte que nunca. El canciller está decidido: «Nosotros somos los únicos responsables de decidir sobre nuestro futuro democrático». Un mensaje claro para aquellos que piensan pueden venir aquí y dictar lo que debemos hacer.