En un giro inesperado de los acontecimientos, Israel ha comenzado a liberar a 369 presos palestinos, en lo que se considera el sexto intercambio por rehenes con Hamás. Esta mañana, tres de ellos ya han recuperado su libertad como parte del acuerdo de alto el fuego que, por fin, brinda un respiro a la tensa situación en la Franja de Gaza.
Un viaje hacia la esperanza
Nueve de estos prisioneros ya se encuentran en Ramala, mientras que otros tres han sido trasladados a Jerusalén Este. Pero no todo son buenas noticias; la Media Luna Roja Palestina ha informado que cuatro de los liberados en Cisjordania fueron llevados urgentemente a un centro médico debido a la gravedad de su estado tras años de cautiverio israelí. Esto nos recuerda lo dura que puede ser la vida detrás de las rejas.
De los 369 liberados este sábado, sorprendentemente, 333 habían sido detenidos tras el ataque del 7 de octubre, que dejó una profunda huella con más de 1.200 muertos en Israel y desató la actual guerra en Gaza. Estos números son más que cifras; son historias humanas cargadas de dolor y sufrimiento.