El 15 de febrero, Madrid se vio sacudida por una noticia que no podía pasar desapercibida. António Guterres, el secretario general de la ONU, ha expresado su indignación tras el incendio de un vehículo perteneciente a la Fuerza Interina de Naciones Unidas (FINUL) en Beirut. Este acto violento fue llevado a cabo por seguidores del partido-milicia chií Hezbolá. Guterres no ha tenido reparos en exigir que los responsables rindan cuentas por este ataque: “Estos ataques son absolutamente inaceptables. La seguridad del personal y los bienes de las Naciones Unidas debe respetarse en todo momento”, afirmó su portavoz, Stéphane Dujarric.
La situación se complica en Líbano
Las palabras del secretario general resuenan con fuerza ante un contexto cada vez más tenso. Desde la ONU recuerdan que existe una resolución que avala la presencia de los Cascos Azules en Líbano y enfatizan que sus efectivos “siguen trabajando” para ayudar a ambas partes a cumplir con sus obligaciones. Pero, ¿hasta cuándo podrán continuar así? Guterres también ha hecho un llamado claro: es crucial garantizar a la misión “libertad de movimiento irrestricta” para llevar a cabo su labor.
En medio del caos, un grupo de simpatizantes de Hezbolá incendió el vehículo en una carretera cercana al Aeropuerto Internacional Rafik Hariri. La FINUL confirmó posteriormente que uno de sus convoyes había sido atacado violentamente. Sin embargo, no todo está perdido; el comandante interino del Ejército libanés, Hasan Odé, se ha puesto en contacto con la misión para expresar su rechazo y asegurar que se trabajará para detener a quienes provocaron este desmadre.
A medida que las protestas se extienden por las carreteras hacia el aeropuerto —desatadas por decisiones gubernamentales cuestionables— queda claro que las tensiones entre Israel e Irán están lejos de resolverse. Teherán acusa a Israel de amenazar vuelos civiles mientras estos enfrentan restricciones arbitrarias. En este entorno volátil, solo queda esperar si realmente habrá justicia o si todo quedará en palabras vacías.