En un giro inesperado de los acontecimientos, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha compartido una reveladora conversación que mantuvo con Donald Trump. Este diálogo a tres bandas dejó a Zelenski con una sensación ambigua: Trump le transmitió que cree que Putin quiere la paz y desea poner fin a esta guerra desgastante. Pero claro, las palabras de uno no siempre reflejan la realidad del otro.
La desconfianza ante el enemigo
Zelenski describió su charla como ‘realmente buena’, aunque también admitió que no se fía ni un pelo de Putin. Durante casi una hora, discutieron sobre las complejidades del conflicto y cómo podría terminar de manera justa para Ucrania. ‘Yo pienso en él como en un enemigo’, confesó Zelenski al recordar cómo le planteó a Trump su percepción sobre el líder ruso.
Pero aquí no acaba la cosa. El presidente ucraniano hizo hincapié en que necesita garantías de seguridad reales por parte de sus aliados, especialmente Estados Unidos. “Sin ustedes, no vemos cuáles son”, dijo Zelenski, dejando claro que la colaboración es esencial si realmente se busca un camino hacia la paz.
A lo largo de esta angustiante situación, Zelenski también reafirmó que cualquier negociación debe incluir a Ucrania; es decir, nada de hablar entre grandes sin contar con los que verdaderamente están sufriendo las consecuencias. Y sí, confía en sus socios europeos para estar presentes cuando llegue el momento crucial.
Para colmo, el presidente ucraniano tiene un plan bajo la manga: propone desplegar alrededor de 100.000 efectivos extranjeros como una forma de construir algo parecido a una OTAN dentro de Ucrania misma. Esta estrategia podría ser clave para garantizar su seguridad ante los constantes desafíos rusos.
A pesar del escepticismo mostrado por algunos funcionarios estadounidenses sobre la posibilidad de una adhesión inmediata a la Alianza Atlántica o regresar a las fronteras previas al conflicto en 2014, Zelenski parece decidido a seguir adelante con su propuesta. Y aunque algunos aspectos ya han sido rechazados por el nuevo secretario de Defensa estadounidense, él sigue firme en su lucha por lo que considera justo para su nación.