MADRID 7 Feb. (EUROPA PRESS) – Donald Trump, el controvertido presidente de Estados Unidos, ha lanzado una bomba en su última rueda de prensa. Acompañado del primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, desde Washington, anunció que planea despedir a algunos miembros del FBI. ¿La razón? Según él, porque son «corruptos» y eso le da un motivo más que suficiente para actuar.
Una guerra abierta
Trump no se ha mordido la lengua: “Despediré a algunos de ellos porque algunos eran corruptos. No tengo ninguna duda sobre eso”, aseguró con esa seguridad que tanto lo caracteriza. Lo más inquietante es que este proceso se llevará a cabo “rápidamente”, como si fuera un trámite más de su agenda presidencial.
El magnate republicano también prometió recuperar la “reputación del FBI” durante su posible segundo mandato. Y para ello tiene un plan: Kash Patel será quien lo ayude en esta misión. “Va a hacer un gran trabajo”, dijo Trump, como si tuviera todo bajo control.
Toda esta polémica surge en medio de una disputa entre el director interino del FBI, Brian Driscoll, y el Departamento de Justicia por información relacionada con las investigaciones del asalto al Capitolio ocurrido el 6 de enero de 2021. Driscoll se niega a entregar datos que podrían poner a sus empleados en la línea de fuego ante posibles represalias por parte de la administración Trump.
Por otro lado, Emil Bove, fiscal general adjunto interino, dejó claro que quienes deben estar preocupados son aquellos que actuaron con “intención corrupta o partidista”. Y es que hasta ahora no hay pruebas concretas que respalden las acusaciones contra los miembros del FBI involucrados en estas investigaciones tan delicadas.