Las autoridades de la Franja de Gaza, bajo el control del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), han denunciado a varias agencias de la ONU por lo que califican como «negligencia grave» en la crisis de combustible que afecta a los hospitales de la región. Este martes, a través de un comunicado, acusaron a estos organismos de almacenar combustible en sus instalaciones en lugar de destinarlo a las instalaciones médicas que atraviesan momentos críticos.
Una crisis humanitaria creciente
El comunicado subraya que «condenamos firmemente la grave negligencia de algunas agencias de la ONU que están almacenando combustible y dejando a los hospitales frente a la muerte y el desastre». La declaración señala que «miles de litros de combustible» permanecen guardados en los almacenes de la ONU, mientras que las instituciones de salud, especialmente en el norte de Gaza, sufren una intensa escasez. Esto pone en peligro las vidas de numerosos pacientes y heridos.
Además, se critica que este comportamiento contradice el deber humanitario y moral de estas agencias, representando un notable fracaso en su papel frente a una crisis humanitaria sin precedentes en la región. Las autoridades gazatíes alertan que la situación podría empeorar si no se toman medidas rápidamente para aliviar la carga en los hospitales.
En medio de esta crisis, el Ministerio de Sanidad de Gaza ha actualizado el balance de víctimas de la ofensiva militar israelí, informando de otros 22 muertos en las últimas 24 horas, lo que eleva la cifra total de fallecidos a **47,540** y los heridos a **111,618** desde el comienzo de la ofensiva el 7 de octubre de 2023.
La situación humanitaria en Gaza sigue siendo crítica, con un acceso extremadamente limitado a recursos básicos y un aumento significativo en el número de muertes y heridos debido a los constantes enfrentamientos. Este contexto ha llevado a un llamado urgente a la comunidad internacional para que intervenga y contribuya a aliviar el sufrimiento de la población civil.