A partir del 18 de abril, la gira de Operación Triunfo 2025 se pone en marcha y promete ser una experiencia inolvidable. En un local vibrante del Poblenou en Barcelona, Vicky Gómez, la coreógrafa, anima a los dieciséis ex concursantes a colocarse en sus posiciones. Con las luces brillando y la música llenando el aire, el ambiente se carga de emoción. Bilbao será la primera ciudad que viva esta aventura el sábado 18, seguida por Madrid, Barcelona y Valencia entre otras paradas durante cinco meses.
Unidos por última vez
Lo más bonito de estos ensayos ha sido volver a reunirnos todos. Nos llevamos bien, incluso mejor que cuando estábamos compitiendo”, dice Téyou con una sonrisa. La nostalgia flota en el aire mientras los artistas son conscientes de que esta gira es su último gran momento juntos. “Quiero disfrutarlo al máximo”, añade Cristina Lora, la ganadora de esta edición.
Cantando en grupos o haciendo solos como Cristina con ‘Punto de partida’, la conexión entre ellos se siente palpable. Olívia Bay no puede esperar más: “¡Hace tanto que no subo a un escenario! Estoy lista para brillar”. Pero claro, los ensayos no son solo diversión; hay largas horas de espera que pueden resultar agotadoras. Laura Muñoz lo expresa así: “Al final solo hay una Vicky y una banda.”
La escenografía también promete sorprender con hasta 40 elementos diferentes transportados en seis camiones para cada ciudad. Max Navarro anticipa lo que vivirá el público: “Van a quedar boquiabiertos”. La magia estará presente en cada actuación grupal donde todos cantan juntos, permitiendo unirse aún más después de haber estado separados durante algún tiempo.
A medida que avanza la temporada, muchos empiezan a pensar en su futuro musical post-gira. Max tiene planes inmediatos: un concierto solista el 15 de mayo en Girona. Lucia prefiere tomárselo con calma para seguir creando su EP soñador.
Todavía les queda mucho por vivir juntos antes del final y reflejarse en las actuaciones pasadas también forma parte del viaje emocional: “Vi a Ruslana cantar Slo-mo y me quedé sin palabras”, comparte Claudia Arenas.
Cada concierto será un torbellino emocional donde habrá risas desbordantes, bailes increíbles y momentos para dejar escapar alguna lágrima. Como dice Cristina: “El público debe prepararse para todo.”

