El mundo literario valenciano se viste de luto tras la pérdida del escritor y poeta Josep Piera, quien nos dejó a los 78 años. Natural de Beniopa, en la hermosa comarca de la Safor, Piera falleció en su hogar este domingo, dejando un vacío difícil de llenar. En una de sus últimas entrevistas, realizada el pasado octubre para Levante-EMV, reflexionó sobre su vida y su obra con una sinceridad conmovedora: “No sabría diferenciar la vida de la literatura”, decía.
Un legado imborrable
Este gran autor no solo fue un poeta destacado; su carrera abarcó también el ensayo y la prosa. Licenciado en Filosofía y Letras, comenzó a dejar huella en los años setenta, justo cuando Valencia despertaba culturalmente. Su poesía, llena de hedonismo y conexión con la naturaleza, nos regaló títulos memorables como ‘El somriure de l’herba’ o ‘Els ulls de la natura’. Estas obras lo consagraron como uno de los grandes referentes del valenciano contemporáneo.
Piera también exploró el mundo a través de sus escritos sobre viajes. Libros como ‘El cingle verd’ o ‘Seduccions de Marràqueix’ son ejemplos claros del amor que sentía por el Mediterráneo y las culturas que lo rodean. Siempre defendió con fervor nuestra lengua y cultura, dejando claro que para él escribir era celebrar cada rincón vivido.
Con su partida, nos despedimos no solo de un escritor; perdemos a un defensor apasionado del arraigo cultural y del viaje como forma única de conocimiento. Su contribución al panorama literario es inmensa; ha influido en generaciones enteras que han encontrado en sus palabras una fuente inagotable de inspiración. La literatura valenciana hoy llora por uno de sus más delicados exponentes.

