La talentosa cantante italiana Laura Pausini ha comenzado su esperada gira mundial, y lo ha hecho a lo grande, con una inauguración en Pamplona que dejó huella. A partir de ahí, seguirá su camino por Tenerife, Barcelona, Valencia y Madrid, entre otras ciudades. Tras brillar en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina, se siente lista para llevar su música al mundo durante los próximos dos años.
Una pasión que une
En una charla amena y cercana, Laura nos cuenta cómo ve su carrera musical comparándola con el fútbol: «Para mí es como estar en plena Champions League o en unos Mundiales. Cada nueva gira la vivo intensamente, como si fuera un gran evento deportivo». Su amor por el AC Milan no es ningún secreto; desde pequeña sigue al equipo gracias a su primer amor y a su primo Simón, quien lleva un club del Milán en su región.
Cantar el himno italiano en los JJOO fue uno de esos momentos mágicos que difícilmente se olvidan: «Cantarlo para el mundo entero fue increíble. Lo disfruté mucho más que otras veces porque sentí una conexión especial». Y aunque no todos sus amigos son del mismo equipo (¡imaginad las risas!), cada encuentro futbolero es motivo de alegría en casa.
A pesar de la fama y el éxito, Laura mantiene sus pies en la tierra. Se entrena regularmente porque sabe que necesita estar fuerte para aguantar las exigencias físicas y emocionales de una gira larga. Para ella, todo esto forma parte del proceso creativo: «Las canciones tienen que hacerme vibrar; hay algo físico e instintivo cuando compongo».
A medida que avanza en su carrera musical, también reflexiona sobre cómo han cambiado las cosas: «Las redes sociales han transformado nuestro mundo. Son geniales para conectar con fans, pero también peligrosas por el odio que a veces se respira». Sin embargo, siempre encuentra motivos para seguir creando música llena de emociones y colaboraciones significativas.

