La Associació Professional de Dansa de les Illes Balears (APDIB) no se ha quedado callada y ha decidido alzar la voz ante lo que consideran una gran falta de respeto hacia la danza profesional. En un comunicado reciente, esta asociación critica a la Companyia Jove del Ajuntament de Palma, calificándola como «una etiqueta engañosa» para un proyecto que, lejos de ayudar, precariza el mundo de la danza.
El anuncio sobre esta nueva compañía ha generado una ola de preocupación. Lo que se presenta como una oportunidad para los jóvenes talentos se revela en realidad como un proyecto poco serio, donde se confunde la formación reglada con iniciativas públicas. Desde la APDIB, aclaran que esto no es más que una exhibición de alumnos de escuelas privadas financiada con dinero público. ¡Menuda decepción!
Preguntas sin respuesta
Además, plantean preguntas cruciales: ¿qué ocurre con la programación real en los teatros públicos? ¿Cómo se apoya realmente a los artistas locales? Y lo más preocupante: ¿cuánto presupuesto se destina a crear un verdadero espacio para el arte en nuestra comunidad? Lamentablemente, las respuestas suelen ser desalentadoras. Ofrecer propuestas puntuales no sustituye a una estrategia cultural sólida y dignificante.
No estamos hablando solo de «hacer cultura»; estamos hablando de hacerla bien. Se necesita inversión real y un compromiso genuino con el sector profesional existente. La danza es compleja y requiere estructuras firmes. La APDIB pide, con razón, un aumento en los presupuestos destinados a la creación y producción, así como apoyo profesional para las nuevas compañías y salarios dignos para todos los involucrados. No puede haber transparencia si seguimos tirando a la basura las oportunidades reales.

