En un giro del destino, un excursionista se topó con algo extraordinario mientras paseaba por Valldemossa. Este pequeño tesoro, una cabeza de toro postalayótica de apenas tres centímetros, promete ser el centro de atención en el mundo arqueológico de Mallorca. Jaume Deyà, investigador y apasionado por la historia local, asegura que este descubrimiento no es solo interesante; es crucial. «Es la única pieza de estas dimensiones que se conservará en un museo», señala con entusiasmo.
Una conexión con el pasado
Deyà detalla que esta joya data entre el 600 y el 200 a.C., coincidiendo con los famosos bous de Costitx. La minuciosidad en su talla resalta: desde las astas hasta las orejas, todo está perfectamente elaborado. “Los detalles son impresionantes”, comenta Deyà mientras describe cómo cada incisión realza las facciones del animal. Pero lo más intrigante es la posibilidad de que esta figura fuera parte de una estatua mayor o incluso un adorno para un cap de bou.
Lo asombroso no termina ahí; este bronce sería la única cabeza taurina miniatura conservada en Mallorca, ya que otros ejemplares similares han desaparecido sin dejar rastro. “Es como si estuviéramos ante la representación estilizada de una vaquilla”, reflexiona Deyà, subrayando lo raro que resulta encontrar piezas así hoy en día.
El hallazgo fue obra del veterano excursionista Josep Maria Buils Huguet, quien decidió buscar ayuda después de dar con este objeto singular. “Me alegra saber que ha tomado las medidas adecuadas para proteger esta maravilla”, dice Deyà agradecido. Esta colaboración entre ciudadanos y expertos es fundamental para salvaguardar nuestro patrimonio histórico.
Ante tales noticias, no podemos evitar preguntarnos qué más secretos guarda la Serra de Tramuntana. Con suerte, habrá más sorpresas esperando ser descubiertas.

