El cierre de la librería Tipos Infames, que se encontraba en el vibrante barrio de Malasaña en Madrid, ha dejado un profundo vacío en la comunidad cultural. Tras 15 años de historia, este adiós se siente como una herida abierta, especialmente para quienes hemos disfrutado del calor de sus estanterías y del cariño que sus fundadores, Alfonso Tordesillas y Gonzalo Queipo, han puesto en cada libro.
Una charla sincera sobre el futuro
En su reciente aparición en el videopodcast Libros y Cosas del suplemento ABRIL, Alfonso y Gonzalo compartieron sus reflexiones tras la triste noticia de su cierre. Con voz entrecortada pero firme, describieron cómo la gentrificación ha convertido a Malasaña en un lugar donde los pequeños negocios luchan por sobrevivir ante unos alquileres desorbitados. “El mercado está disparado y es muy complicado poner unos límites razonables”, afirmaron con claridad. No solo ellos están sufriendo esta realidad; muchos otros comercios locales como fruterías o teterías también están viendo cómo sus vecinos son desplazados.
A lo largo de la conversación, no escondieron su agradecimiento por el inmenso cariño recibido por parte de clientes y amigos. Sin embargo, también expresaron su agotamiento ante un sistema que parece girar únicamente alrededor del beneficio económico. “No es solo por la gentrificación”, subrayaron, “sino por el puto capitalismo”. Una frase contundente que resuena con fuerza en estos tiempos difíciles.
La lucha por mantener viva nuestra cultura pasa no solo por proteger a las librerías como Tipos Infames, sino también a todas esas pequeñas joyas que dan vida a nuestros barrios. En palabras de Alfonso y Gonzalo: “Todo va encadenado”. Y si no defendemos lo nuestro ahora, ¿qué nos quedará?

