Leire Martínez, la talentosa cantante donostiarra, ha decidido dar un paso al frente con su primer álbum en solitario titulado Historias de aquella niña. Esta nueva etapa llega tras 17 años y cuatro discos con La Oreja de Van Gogh, un grupo que la vio crecer y brillar en el panorama musical. En su primer concierto en Madrid, la artista dejó claro que no contestaría más preguntas sobre su antigua banda. Un mensaje contundente que refleja su deseo de centrarse en lo que realmente importa: su música.
Una mirada introspectiva y valiente
En la canción Aquella niña, Leire se enfrenta a sus propias inseguridades y reflexiona sobre las culpas que todos llevamos dentro. «A veces nos flagelamos demasiado por lo que no hemos podido controlar», confiesa, recordando momentos difíciles de su vida personal, como la separación de sus padres cuando era pequeña. Su nuevo disco es una especie de terapia donde busca reconectar con esa niña interior que todos llevamos dentro.
La portada del álbum, donde aparece recostada sobre una tierra calcinada, simboliza más que solo destrucción; representa un nuevo comienzo. «Quería mostrar cómo a veces hay que quemar lo viejo para poder renacer», explica entre risas.
Leire ha colaborado con varios compositores para darle vida a este trabajo, un proceso lleno de aprendizajes y sorpresas. A pesar de haber estudiado en el conservatorio, confiesa que le daba miedo componer música sola. Sin embargo, se rodeó de personas dispuestas a ayudarla y ahora se siente más fuerte y capaz.
Este disco es un viaje sonoro lleno de ritmos euforizantes y toques electrónicos. Y claro está, también hay un guiño al rock del pasado que tanto le gusta. En cuanto a sus influencias musicales, Leire recuerda cómo creció escuchando desde Pink Floyd hasta Serrat o Silvio Rodríguez.
Pero no todo es nostalgia; también hay espacio para nuevas emociones. Canciones como No se me da bien odiarte reflejan situaciones cotidianas donde el amor choca con la realidad. Cada letra es un eco de experiencias vividas y sentimientos genuinos.
Aunque su salida del grupo fue complicada, Leire prefiere dejar esos capítulos atrás para enfocarse en lo nuevo. “Pudiendo hablar de música, ¿por qué meterme en amarillismos?”, se pregunta retóricamente mientras sonríe ante la idea de dejar el pasado atrás.
Ahora empieza una gira llena de ilusión donde revivirá algunos temas clásicos pero también presentará su nueva obra al mundo. «Lo importante es disfrutar cada nota», dice confiada mientras se prepara para compartir todo lo aprendido durante estos meses tan intensos.

