La historia de Mallorca se entrelaza de manera fascinante con las páginas de la novela premiada de David Uclés, titulada La ciudad de las luces muertas. En este relato, personajes como Blai Bonet, Miró o incluso el gran Cela danzan por una Barcelona bombardeada, todo desde la mirada crítica del autor que se siente profundamente conectado con su tierra. Este libro, que ha cosechado el premio Nadal, refleja un caos organizado que recuerda a otros grandes escritores como John Dos Passos.
Mallorca en cada página
A medida que nos adentramos en la trama, notamos cómo Uclés no escatima en detalles sobre nuestra querida Mallorca. Se mencionan lugares emblemáticos como la pastelería La Mallorquina, un guiño directo a nuestras raíces. Pero lo más fascinante es cómo el autor logra conectar con otros íconos literarios latinoamericanos. Imaginemos a Cortázar y a Fuentes, recorriendo juntos los pasillos del hospital Santa Creu, donde dos enfermos comparten historias sobre lo que les evoca el mar.
No podemos pasar por alto que esta novela también lanza críticas mordaces hacia figuras literarias que alguna vez tuvieron un vínculo especial con nuestra isla. Uclés menciona a Bernanos, sugiriendo un cambio radical en su ideología mientras él se escribe desde Mallorca. Sin embargo, es evidente que algo falta en esta representación: no hay rastro de la esencia cultural mallorquina en las descripciones de Barcelona.
Aunque algunos cuestionan la relevancia actual de esta obra, es innegable que Uclés marca una nueva era para las letras españolas. Mientras paseamos por los cafés y calles descritas en el libro, uno no puede evitar preguntarse: ¿cómo ha cambiado realmente nuestra conexión con estos lugares? La historia sigue viva y presente, invitándonos a reflexionar sobre nuestra identidad cultural y nuestro legado.

