El escenario se prepara para una despedida muy especial. Cucorba, ese entrañable grupo que ha iluminado la infancia de generaciones enteras en Mallorca, dice adiós tras cinco décadas de risas y canciones. Su última actuación está programada para el 4 de enero de 2027, coincidiendo con su 50 aniversario, un momento agridulce que despierta nostalgia pero también agradecimiento en sus corazones.
Gabriel Gamundí, Francesc Aguiló y Gemma Palà son los rostros detrás de esta emblemática formación. “Estamos tristes pero profundamente agradecidos”, confiesan con sinceridad, recordando a todos esos niños que han sido protagonistas en sus espectáculos. “Esperamos que nos llamen desde los pueblos, sobre todo aquellos que han estado a nuestro lado durante todos estos años”, añaden con una mirada llena de ilusión por revivir esos momentos mágicos una vez más.
Una trayectoria mágica llena de recuerdos
Cucorba nació en el Teatro Maravillas de Muro, donde la magia comenzó con una obra basada en las rondallas de Mn. Alcover. “Al principio pensábamos que sería solo eso, pero pronto empezaron a llegar solicitudes y acabamos haciendo 17 actuaciones el primer año”, explican entre risas. Hoy celebran unas impresionantes 3.650 actuaciones, llevando su arte no solo por Mallorca, sino también a Eivissa, Menorca y Catalunya.
A lo largo de su trayectoria han acercado el teatro infantil a muchos niños que descubrieron por primera vez la magia del drama gracias a ellos. Han introducido un estilo fresco e innovador en la animación infantil mallorquina, rescatando canciones populares y creando un repertorio propio lleno de alegría y diversión.
Sin embargo, algo ha cambiado en estos años. “Cuando empezamos no había prácticamente nada; ahora hay tanta oferta… Los niños parecen tener prisa por dejar atrás su infancia”, reflexionan preocupados. La tecnología ha entrado fuerte en sus vidas: ya no juegan tanto en la calle como antes; ahora están más pegados al móvil o la tablet.
A pesar del desafío que esto representa para el público infantil actual –“son sinceros y exigentes; si algo no les gusta se van o hacen ruido”– Cucorba mantiene su compromiso con ofrecer entretenimiento genuino que haga reír y soñar a los más pequeños.
Cincuenta años son muchos, sí, pero también son muchas las memorias compartidas y las historias contadas sobre ese escenario mágico. Mientras se preparan para cerrar este capítulo tan significativo, su legado quedará grabado en nuestros corazones como un canto eterno a la niñez.”

