Este viernes, el carismático Miqui Puig, conocido por ser el alma de Los Sencillos y la voz detrás del inolvidable ‘Bonito es’, se presenta en Rata Corner, Palma, a las 19 horas. Viene con un regalo bajo el brazo: su libro ‘Yo no quería ser Miqui Puig. Crónica sentimental de un cantante de amor’. Pero más allá de las páginas, lo que realmente nos ofrece es una mirada sincera sobre su vida y carrera.
Recuerdos y Realidades
Con solo 57 años, algunos se preguntan ¿por qué ahora? Para él, todo tiene sentido. «Son una parte de mi vida», explica. Este libro nace de sus diarios y traza un recorrido desde el momento en que ‘Bonito es’ arrasó hasta el día que perdió a su padre en 2016, un punto de inflexión que le llevó a reflexionar profundamente sobre sí mismo.
Miqui habla de revivir el pasado como un ejercicio agridulce. «Sanador al 50%», dice, dejando claro que los recuerdos pueden ser engañosos. Nos cuenta cómo hay momentos que mitificamos o dulcificamos según nos conviene. «Reconocer mis errores ha sido crucial», añade con sinceridad.
El artista también se siente incómodo con la etiqueta de ‘soberbio’ que muchos le han impuesto. “A veces parece que si no hablas mucho eres distante”, confiesa, pero él sabe lo difícil que puede ser exponer tu vulnerabilidad en una industria tan dura como la del rock.
En este sentido, aborda sin tapujos temas difíciles como el bullying, algo tan presente en los 80 y 90 pero sin nombre entonces. “Hoy se habla más abiertamente”, reflexiona, aunque lamenta cómo algunos aprovechan situaciones dolorosas para ganar notoriedad en lugar de centrarse en lo artístico.
Al final del día, Miqui tiene claro qué importa: «La música siempre prevalecerá sobre cualquier escándalo». Y aunque hoy pueda parecer desilusionado por ciertas posturas públicas (como la reciente controversia alrededor de Tarantino), sigue creyendo en la esencia del arte por encima de todo.

