En un rincón de Palma, el Casal Solleric se convierte en el escenario donde Eva Lootz, una artista con un profundo bagaje cultural, nos lleva de la mano a explorar las intrincadas relaciones entre el lenguaje y la memoria. Este jueves, 5 de febrero, se inaugura su exposición titulada ‘Ho tenc a la punta de la llengua’, que permanecerá abierta hasta abril. No es solo una muestra; es un viaje sensorial que invita a los visitantes a reflexionar sobre lo que significan las palabras.
Una bienvenida fragil y significativa
Al entrar, nos recibe una imponente lengua de cal que reposa en el suelo. Eva ha elegido este material no por casualidad; es un símbolo poderoso del legado cultural mallorquín. «Me gusta mucho que esa lengua de cal se resquebraje», comparte con emoción Lootz, recordándonos cuán frágil puede ser nuestra propia voz. En sus palabras hay un eco del pasado: «Las mujeres hemos estado calladas durante siglos». Es un recordatorio claro de cómo cada palabra cuenta.
A través de su obra, también pone luz sobre las 773 lenguas en peligro en América Latina y la fragilidad del lenguaje humano en general. En esta exposición no solo hay obras visuales; hay piezas sonoras que traen consigo los ecos del canto de los pájaros y los nombres olvidados de lenguas ancestrales.
A medida que avanzamos por la sala, Lootz utiliza materiales cotidianos como cuerdas y arena para dar forma a sus ideas. Ella rescata lo invisible y transforma lo banal en arte significativo, algo que la comisaria Piedad Solans destaca con admiración: “Lootz mira desde otros lugares”. Su propuesta innovadora encaja perfectamente con Palma como aspirante a capital europea de la cultura.
El primer teniente de alcalde y regidor de Cultura, Javier Bonet, no escatima elogios al referirse a Lootz como pionera en crear un lenguaje propio. Y así es: su trabajo desafía nuestras percepciones tradicionales del arte y nos empuja a pensar más allá.
Cada rincón del Casal Solleric parece vibrar con nuevas posibilidades mientras Eva comparte su visión: «Tenemos que hacer frente a cambios brutales». Así que no esperemos más; dejémonos llevar por esta experiencia única donde cada palabra tiene su peso y cada historia merece ser contada.

