La noche del jueves, el Palau Sant Jordi de Barcelona se convirtió en un hervidero de emociones y solidaridad. En un evento que reunió a más de treinta artistas, entre músicos y figuras del deporte, todos con un mismo objetivo: dar voz al sufrimiento del pueblo palestino. La campaña ‘ACT X PALESTINE’ no solo buscaba visibilizar la crisis humanitaria, sino también unir a la comunidad a través de la cultura.
Un momento inesperado y poderoso
Y ahí, casi como si quisiera sorprendernos, apareció Rosalía. No era solo una estrella más en el escenario; su presencia tenía un peso especial. «Significa mucho para mí estar aquí», dijo la artista antes de interpretar ‘La Perla’, uno de los temas más emblemáticos de su último álbum ‘DUX’. Con cada nota que salía de su boca, dejaba claro que su participación iba mucho más allá del espectáculo.
A lo largo de la velada, Rosalía rompió el silencio que había rodeado su postura sobre Palestina. «A veces sentimos una presión enorme para manifestarnos públicamente», confesó, reflexionando sobre cómo el ruido digital puede hacer dudar a los artistas sobre si realmente están aportando algo significativo o simplemente aumentando el caos existente. Su mensaje fue claro: condena cualquier forma de genocidio y asegura que su silencio nunca debe ser interpretado como indiferencia.
El acto no solo fue emotivo por la música; figuras como Pep Guardiola, quien abrió el evento con un discurso apasionado sobre justicia social, recordaron al público que mirar hacia otro lado no es una opción cuando hay tanto dolor. «No me puedo imaginar defender las masacres en Gaza», exclamó con indignación.
Los fondos recaudados durante este concierto irán destinados a organizaciones culturales palestinas, asegurando así que cada euro cuenta. El donativo puede hacerse fácilmente mediante Bizum al número 13381. En definitiva, esta noche fue un testimonio vibrante de solidaridad y compromiso donde la música se convirtió en una potente herramienta para crear conciencia.

