En una reciente charla, el escritor valenciano Máximo Huerta nos lleva a un viaje emocional con su último libro, ‘Mamá está dormida’, que se convierte en un profundo ejercicio de soledad y reflexión. Publicado hoy por Planeta, este relato nos sumerge en la nostalgia, el amor y ese dolor que nunca se va del todo.
La historia es narrada desde la perspectiva de Federico, quien emprende junto a su madre un viaje en autocaravana. No es solo un paseo; es un recorrido por los recuerdos y las respuestas que cada uno necesita encontrar. Según Huerta, escribir este libro fue como “sufrir y disfrutar” al mismo tiempo. Y añade: “Los libros que te dejan tocado son los mejores”. Sin duda, busca transmitir esa esencia humana, esa conexión tan necesaria entre el lector y lo que siente.
Una mirada valiente hacia la fragilidad humana
“Cuidar es una manera de despedirse”, dice Huerta con sinceridad. Esta frase resuena en cada página del libro, surgió de una conversación real con su madre sobre un hermano que nunca existió. En ese momento, vio cómo esta experiencia podría transformarse en una novela auténtica. Al hablar de sus personajes, se siente como si estuviera desnudando partes de sí mismo; hay una línea difusa entre la ficción y su propia vida.
A través del viaje incómodo en la autocaravana –un lugar asfixiante que refleja la rutina del cuidado– estallan los miedos y las conversaciones más íntimas. Es ahí donde Federico se convierte en valiente frente a las adversidades del olvido y la demencia. Para Huerta, estas experiencias cotidianas son las verdaderas batallas: “Estamos acostumbrados a ver grandes gestas, pero lo heroico sucede en casa”.
Cuando le pregunto sobre su miedo a perder la memoria, no puede ocultar su inquietud: “Es lo único que realmente poseemos”. Este temor se entrelaza con el mensaje central de su obra: cuidar no tiene titulares grandilocuentes; sucede entre cuatro paredes donde somos vulnerables.
Así que si estás buscando una lectura que te abrace con sus verdades crudas y bellas al mismo tiempo, no dudes en sumergirte en ‘Mamá está dormida’. A pesar de ser dura y conmovedora, Huerta espera que los lectores comprendan esta mezcla de amor y misterio; porque al final todos estamos conectados por esas historias humanas que definen nuestra existencia.

