En una noche que debería haber sido como cualquier otra, las redes sociales se llenaron de tristeza al conocerse la noticia del cierre de Tipos Infames, una librería que durante más de 15 años ha sido un auténtico refugio cultural en Malasaña. Sus responsables, Gonzalo Queipo y Alfonso Tordesillas, compartieron un emotivo mensaje donde lamentaban el impacto de la gentrificación en el barrio y cómo este fenómeno había acabado con uno de los pocos espacios donde la literatura y el vino se entrelazaban.
Un rincón literario irrepetible
El comunicado, publicado en Instagram, resonó profundamente entre los amantes de los libros. «Después de tantos años, nos duele tener que decir adiós», decían. Y es que Tipos Infames no era solo una librería; era un punto de encuentro para escritores, lectores y soñadores. Un lugar donde se podía escuchar una recomendación sincera mientras se disfrutaba de una copa. Este local fue pionero en ofrecer esa combinación mágica que tanto gusta a los madrileños.
A lo largo de su trayectoria, Tipos Infames se convirtió en un faro para editoriales independientes y autores noveles. ¿Quién no ha pasado horas hojeando novedades o asistiendo a presentaciones? Sin duda, su esencia quedará grabada en la memoria colectiva del barrio. Pero hoy, con el cierre anunciado para mediados de febrero si nada cambia antes, queda claro que Madrid pierde algo más que un simple negocio: pierde un alma literaria.
Malasaña lleva años sufriendo por la gentrificación; lo hemos visto con cada nuevo café hipster y cada tienda boutique que surge como setas después de la lluvia. La librería se convierte así en otra víctima más del monocultivo turístico que arrasa con todo lo auténtico. En este parque temático para turistas y expatriados, negocios como Tipos Infames son joyas preciosas que brillan pero no logran resistir ante la especulación.
«Nos vamos tristes pero satisfechos», compartieron sus fundadores, dejando claro que su legado perdurará a través del cariño recibido durante todos estos años. Con lágrimas contenidas pero con mucha gratitud hacia sus clientes fieles, despiden a su amada librería mientras nosotros nos quedamos preguntándonos qué pasará ahora con ese rincón tan especial.

