La nueva exposición de Rafa Forteza ha llegado para sorprender y cautivar a todos los que se atrevan a cruzar las puertas del Colegio Oficial de Arquitectos de Balears (COAIB). Con un enfoque fresco, esta muestra nos lleva a un universo donde las esculturas y pinturas cobran vida, invitándonos a sumergirnos en una experiencia artística única. La comisaria, Esmeralda Gómez, destaca la esencia de lo que aquí se presenta: «La circularidad y el gesto de envolver son elementos que nos ayudan a encontrar orden en medio del caos».
Un espacio que envuelve al visitante
El título ‘Cámara de ecos’ no es solo un nombre; es una declaración de intenciones. Según Esmeralda, surgió de una frase escrita por el propio artista en su estudio. Este concepto ha dado forma a todo el espacio expositivo, donde las obras parecen dialogar entre sí, creando lo que ella describe como una «caja acústica en el tiempo». Aquí, las esculturas y pinturas no están simplemente colgadas; están dispuestas para interactuar con nosotros.
A medida que recorremos la sala, encontramos piezas icónicas de los años 90 junto a lienzos donde los círculos dominan la escena. Forteza busca transmitir algo profundo: «Los gestos pasados trazan líneas con interrogantes sobre el futuro», apunta Esmeralda mientras señala las obras que parecen susurrar secretos al espectador.
Las esculturas se presentan como espacios primarios, objetos cotidianos envueltos con cariño, mientras que los círculos en sus pinturas actúan como contenedores del vacío. Todo esto ofrece una experiencia marcada por la repetición y la memoria, dejando huella en quienes se atreven a entrar. Así, cada visita se convierte en un eco personal.

